domingo, 26 de mayo de 2024

 

“EN CÓRDOBA HAY MUCHÍSIMAS PERSONAS CON GRAN CAPACIDAD ARTÍSTICA, QUE POR PURA AFICIÓN, REALIZAN OBRAS DIGNÍSIMAS Y SE ENCUENTRAN EN EL ANONIMATO”

NATIVIDAD BLANCO ES UNA ARTISTA CON EL PAPEL CON EL QUE CONFECCIONA FIGURAS DE TODAS CLASES

Ladislao Rodríguez Galán                                      fotos: Ladis

Natividad Blanco Lora es una artista anónima, de las muchas que hay en nuestra ciudad, que domina el arte de confeccionar figuras con cartapesta o papel maché. Y lo más grande es que toda su obra la regala. Son figuras decorativas hechas con gracia y arte. Ella disfruta fabricándolas y luego cuando los amigos o conocidos las reciben,  se siente feliz con recibir una simple palabra de agradecimiento. Una altruista del arte.

Natividad comenzó con esta afición en el año 2019 y desde entonces su producción ha ido creciendo. No hay un amigo suyo que no tenga en su casa una de estas figuras decorativas. Ella se ha volcado en esta realización y disfruta lo más grande con lo que hace, se siente relajada fabricándolas y eso la anima constantemente a seguir en el tajo.

-¿Cuánto papel emplea y como lo hace? ¿Cómo colorea las figuras?

- El papel que utilizo son periódicos de economía de la Biblioteca, las páginas salmón. Estos periódicos cada cierto tiempo se tiran y yo me llevo a casa numerosos ejemplares para mis trabajos, además de los periódicos puedo utilizar alambre, cualquier bote de plástico que me venga bien, cartón para algunos motivos, tapas de botes para la base e incluso madera y tornillos para sujetar el muñeco a su base. Las figuras las coloreo con pintura acrílica e incluso pintura acrílica blanca de pared y la mezclo con tinte para conseguir el color, finalmente un buen barniz en spray para cuadros.

- Recuerda el primer trabajo que realizó? 

- Yo me aficioné a esta forma de crear figuras ya mayor. Con 56 años realicé la primera, de la que me siento muy satisfecha. Es un pollo al que luego han seguido muchos más.

- Cuanto tiempo emplea en hacer una figura?

 - Depende de la dificultad que tengan y si las realizo con papel y pegamento o con masilla de papel. Para terminar una figura, pintada y barnizada puedo tardar aproximadamente un mes entre puesta y puesta, dejando tiempo para su secado.

- ¿Cuántas figuras habrá hecho?

- Cerca de cincuenta. Cuando acabo una, comienzo enseguida con otra y así me entretengo. Cada día dedico un puñado de horas a este menester.

- ¿Qué figura le queda por hacer?

- Numerosas, tengo pendientes varias para regalar a compañeras/os de trabajo y otras personas.

-¿Qué figura le gustaría hacer y no le ha metido mano por lo complicada?

- Ninguna. En esta labor la complicación la salvo sin problemas.  Todas las que he querido realizar las he hecho, igual alguna parte más complicada la he modificado pero al final han salido todas.

- Usted desarrolla este arte por afición y altruistamente, pero ¿Dónde se pueden admirar parte de su trabajo?

- Donde más se pueden ver es en la Biblioteca Central, en el mostrador principal tienen una pequeña colección al igual que en la Biblioteca Infantil donde he realizado a Leo, un canguro azul, que es la mascota de Infantil y a Serafina, una jirafa muy grande que los niños pusieron nombre a través de un concurso de nombres que ellos mismos realizaron. El resto de mis trabajos están en los domicilios de compañeras, amigos, etc. ¡¡ah!! algunos en casa, pero pocos.

-Aparte de confeccionar figuras con papel practica otro tipo de arte: pintura, escultura, fotografía, etc…

- Sí, he pintado tejas antiguas y nuevas, utilizándolas como lienzo. He pintado piedras, a veces identificándolas con la forma de algo, otras utilizándolas como base o lienzo. He realizado también numerosos photocalls para amigas y amigos, el último para una compañera de Biblioteca que se ha jubilado, cada uno relacionado con su trabajo o afición (peluquera, corredor, cajera, bibliotecaria, la fruta es saludable para un Centro de Salud, etc…). También he realizado, de cartón y en gran formato, dibujos coloreados para Navidad (Reyes Magos diferentes, campanillas, regalos, estrellas, etc.), se han colocado en los bloques de mi barrio, en la Biblioteca Central y en un Centro de Salud.

Con botellas de plástico y otros materiales reciclados he realizado flores que han adornado mi barrio en primavera, en la Biblioteca en el maratón de cuentos, también con CDs, lana y goma eva, en fin un poco de todo.

 -A quien le gustaría regalarle una figura…

- Le he regalado figuras a numerosas personas, si pretendo regalar a alguien, lo hago. Todas las personas que tengo a mi alrededor que para mi son importantes y con las cuales tengo algún tipo de relación afectiva son objetivos para poder regalarle una figura.

- Córdoba se ha distinguido siempre por ser cuna de grandes artistas ¿En qué momento nos encontramos?

- Hay numerosas personas con gran capacidad artística que simplemente lo realizan como afición y se encuentran en el anonimato.

 - Sería Ud. capaz de realizar una obra de papel a tamaño natural? ¿Cuál sería?

- Sí, algún animal, algún dinosaurio de color, alguna menina, cualquier cosa que pueda ser viable.

 - ¿En qué proyecto está enfrascada en este momento?

- En finalizar varios trabajos que tengo a medias, unos pendientes de pintar y otros pendientes de finalizar con masilla de papel, (una vaca con sombrero, un señor muy flaco con el corazón en la mano, un submarinista antiguo, un alebrije y una bailaora).

sábado, 25 de mayo de 2024

 

   CREAR ES MEJOR QUE DESTRUIR

 fotos: Ladis

La manía que tienen algunas ideologías de destruir las cosas que les molestan es, a todas luces, patológica. Ha pasado, pasa y seguirá pasando. No hay más que recordar la ominosa destrucción ideológica de los budas de Bamiyán o la voluntad de algunos partidos españoles de destruir la grandiosa cruz del Valle de Cuelgamuros, por poner sólo dos ejemplos.

No escapa a esta corriente nuestro fútil ministro de cultura, Urtasun, que lleva a cabo su gestión preñado de una ideología caduca: donde quiera que haya gobernado, o gobierna, su hartera forma de pensar solo ha dejado miseria y destrucción (Corea del Norte, Cuba, Nicaragua, Venezuela, la URSS y su esfera socialcomunista...); no hay más que pasear por países exsoviéticos de la Unión Europea y observarás fácilmente las décadas de atraso socioeconómico que aún arrastran.

Pues bien, el Sr. Urtasun se deja caer con que va a eliminar (¿se dice así?) el Premio Nacional de la Tauromaquia. 

El prócer de la cultura quiere acabar con una de las señas culturales más importantes que tiene España, heredada de tiempo inmemorial, solo porque a su Señoría no le gustan los toros y los ve como tortura animal.

Está claro que él lo puede ver como quiera, es su libertad, pero que pretenda coartar la de millones de aficionados parece que va más en la línea de los talibán de Bamiyán: como a mí no me gusta y tengo el poder, lo destruyo.

En defensa de la tauromaquia he oído que el toro no sufre porque no siente el dolor. Eso no es cierto, el dolor es un mecanismo fisiológico que tienen los seres vivos para indicar que algo no anda bien y defenderse de situaciones comprometidas. Y lo tenemos todos los animales superiores (entiéndase lo de superiores en el sentido que usa la biología). A los bovinos le duele cualquier parte del cuerpo como a nosotros, otra cosa es que en el fragor de la batalla (la lidia) su nivel de adrenalina y de otros neurotransmisores haga subir considerablemente el umbral del dolor. Eso también nos pasa a nosotros, que en la lucha las heridas apenas nos duelen.

El asunto tortura es otro mantra comunista (¡parece mentira, tortura y comunismo!). Sin entrar en detalles del derecho, el fin de una corrida de toros o de una tienta (excluyo aquí la mayoría de los festejos populares donde no se hiere a los animales) es puramente zootécnico: valorar la bravura de las reses. 

Y de paso hacer arte del peligro (y además a más peligro, más valor tiene ese arte). Precisamente, como es una valoración técnica de las aptitudes del animal, debe seguirse una precisa secuencia también técnica que tiene su razón de ser.

Hay que decir que, al toro bravo, desde que nace y hasta que muere, se le muestra un gran respeto, mucho más que a cualquier otra especie animal. 

Para empezar, se pueden conocer sus ancestros hasta varias generaciones (cosa que no se puede decir de muchas personas), es decir, tiene un encaste. Se crían con sus madres en espacios espectaculares (la dehesa) hasta que se destetan de manera natural (a otros bovinos se les separa de su madre nada más nacer y viven toda su vida encerrados en corrales). Pasan su niñez y adolescencia en el medio natural acompañados de toda la camada de hermanos de su edad.

 Cuando cumplen tres años (pocos animales de renta pueden cumplir esa edad) se les separa en lotes pequeños homogéneos (llamados corridas) para cuidarlos, vigilarlos y alimentarlos de manera personalizada, ejercitándolos asiduamente.

 También el transporte a la plaza es personalizado, en camiones diseñados especialmente para ellos. Como vemos, durante toda su vida se les presta todo tipo de atenciones de salud y bienestar, mostrándole siempre un considerable respeto, respeto que llega hasta la muerte; en efecto, muchos animales que demuestran su bravura son homenajeados de dos formas, bien con la vuelta al ruedo (al igual que se hace con su matador) o incluso se les puede premiar con la vida, destinándolos a sementales.

Analicemos pues lo polémico, los espectáculos taurinos.

 En los festejos populares no hay lesiones en los animales, por lo que no existe ese aducido maltrato; es más, yo diría que los animales se divierten a costa de la gente, jugando al “corre-que-te-pillo”. Cuando el veterinario (obligatorio en este tipo de festejos como garante del bienestar animal) observa que el animal está cansado, advierte a la autoridad y ésta ordenará que sea devuelto a los corrales.

La corrida es mucho más impactante, porque ahí sí hay sangre. Pero, insisto, es una liturgia zootécnico-artística que tiene su razón de ser. Así, si no se hace de acuerdo con el protocolo prestablecido, la lidia no gusta al espectador y este protestará airadamente, a veces hasta niveles inusitados. Para prevenir esto, tradicionalmente se ha puesto como presidente a una autoridad policial.

No entraré en los múltiples argumentos culturales (que los hay de mucho peso), históricos o artísticos (que también los hay) que nos hacen ser quienes somos como una de las naciones más antiguas del mundo y de lo que estamos orgullosos (ya sé que hay algunos que no tienen ese sentimiento y tal vez por eso reniegan de todo lo que huela a España). 

Así pues, repasaré el por qué al toro se le somete en la plaza a lo que los antitaurinos llaman tortura. 

Decíamos que la corrida es una liturgia que sigue unas estrictas normas prestablecidas a fin de detectar la bravura del animal y, de paso, hacer arte efímero, como el baile o el cante. Vamos a analizar cómo se mide la bravura del toro en la plaza, porque apreciar el arte depende de la sensibilidad de cada persona. Pero, al parecer, hay personas que se atribuyen la potestad de decidir por otras qué es arte y que no.

La bravura de un toro es un concepto complejo, porque no es sólo valentía (como la define la RAE), sino que incluye además fuertes componentes de gallardía, acometividad, fijeza, repetitividad, fuerza, nobleza y trapío, todos conceptos sutiles, pero muy bien entendibles para el conocedor.

La lidia de un toro se divide en tres partes (conocidas como tercios). 

Durante el primero, el “tercio de varas”, el toro sale a la plaza con todo su ímpetu y es necesario que se centre en los engaños y poder llevarlo al caballo, en definitiva, pararlo. Esta es la primera polémica para los no entendidos. Para medir si el toro es valiente, acomete con fijeza y es noble (tiene casta), se lleva al caballo con el capote, donde se le castiga. Sí, sí castiga. Si a alguien se le castiga en un lugar y vuelve y se deja castigar es porque es bravo. Cuando eso se hace con un toro manso, al recibir la puya huye y ya no vuelve. En cambio, el bravo repite, se deja castigar. Esta es la manera más ancestral y efectiva para la selección del toro de lidia, que se cría para eso, para una muerte digna: morir luchando por su vida en la plaza.

Que nadie piense que al toro se le castiga por el hecho de verlo sufrir porque eso no es cierto. A nadie le gusta ver a un toro charolés huyendo y con el caballo detrás dándole puyazos. 

En cambio, sí es emocionante ver a un toro bravo siendo castigado empujando y metiendo los riñones en el caballo, queriendo decir “tú eres muy grande, pero aquí estoy yo que te vas a enterar”. De todos los animales conocidos, eso sólo lo hace un toro bravo. Cuando un animal como por ejemplo un león (siempre usado como paradigma de bravura) se ve herido, huye y se esconde en la maleza. El toro herido no solo no huye, sino que busca la pelea. Es un animal único en el mundo. Eso se ha conseguido a base de seleccionar genéticamente en las tientas y en la plaza.

Aquí, todos los actores de plaza (toreros, picadores y banderilleros) tienen que estar en su sitio. 

El picador principal frente a chiqueros, el lugar menos querencioso para el toro, donde recibirá el castigo si es bravo, y si no lo es huirá a otros terrenos más querenciosos, incluso en la puerta de chiqueros, por donde ha entrado y por donde querrá salir; por eso hay allí otro picador que guarda la puerta, para esos toros menos bravos. 

Cuando esta suerte está bien hecha, el aficionado lo agradece y aplaude, pero cuando no, o se pasan de castigo, siempre protesta y pita.


El espada al que corresponde su lidia pondrá el toro en la suerte, dejándolo a determinada distancia del caballo para ver características técnicas como presteza, acometividad, fijeza, estoicidad, fuerza, calidad de la embestida… Hay un subalterno encargado específicamente y responsable de la lidia de cada toro, que será quien deba sacarlo del caballo y dejarlo para que el espada (o el siguiente espada en el turno) lo pruebe y lo deje de nuevo en suerte. Será el presidente del festejo quien, aconsejado por el veterinario y un aficionado de contrastada experiencia, determine si el toro está visto para su cometido, pero asegurando siempre que no se castigue en exceso.

El “tercio de banderillas”, el segundo de los actos de la corrida se instauró para espolear al toro en una época en que la bravura aún no estaba consolidada. 

Si no fuera por la belleza de su ejecución, hoy día podría ser totalmente prescindible. En este tercio es fundamental que el subalterno responsable de la lidia no moleste al toro con capotazos inútiles, dejándolo en suerte para que un banderillero a pie, yendo al encuentro del astado, deje colocados los garapullos. Se mide aquí la acometividad, presteza y la franqueza en la embestida.

El último tercio, el “tercio de muerte” o de espada tiene dos fases bien determinadas, la faena de muleta y la suerte suprema. 

La primera sirve para preparar la segunda, aunque hoy en día se considera la más relevante de la lidia. Aquí, el espada, a solas con el toro, realiza una serie de acciones que tienden primeramente a enseñar al toro a embestir y luego a templar y modular su embestida a fin de poder ligar unos pases con otros para darle continuidad a la faena. 

Finalmente, y si la faena ha estado bien ejecutada, debe el espada poder mandar en la embestida, haciendo lo que quiera, en definitiva, dominando al animal.

Una vez aquí, el espada deberá preparar al toro para poder entrar a matar con el estoque. Este es otro punto polémico, ya que se trata del más sangriento de todos; además, el animal debe morir en público (este es uno de los argumentos más esgrimidos por los antitaurinos).

El diestro debe matar al toro lo más rápidamente posible y de una sola estocada, tanto es así que, si no lo hace, pierde los trofeos. Es muy frustrante para el espectador que entre varias veces a matar o que utilice repetidamente el verduguillo. Si hubiera, como argumentan los antitaurinos, saña o tortura, esto no ocurriría.

En definitiva, un ministro de Cultura, que debería velar por la cultura de su país, la denigra porque a él no le gusta. En vez de eliminar el Premio Nacional de Tauromaquia, lo que debería hacer es ser honesto y dimitir...



  

viernes, 24 de mayo de 2024

 PUERTA GRANDE PARA LA BANDA DE MÚSICA DE LOS CALIFAS

“TENEMOS  UNOS CINCUENTA PASODOBLES LISTOS PARA INTERPRETAR”

NUESTRA CALIDAD MUSICAL SE DEBE AL CONJUNTO DE EXCELENTES PROFESIONALES QUE COMPONEN LA BANDA

HABLAMOS CON SU DIRECTOR JOSÉ ANTONIO VÁZQUEZ

Ladislao Rodríguez Galán                                     fotos: Ladis

Ha terminado la feria taurina (mini feria) con sus luces y sus sombras, como ocurre en todo espectáculo que se precie. Las sombras han sido muchas y las luces se cuentan con los dedos de una mano. Una de estas luces, un año más, ha sido la Banda de Música Cristo del Amor que desde hace más de treinta años ameniza las faenas de los diestros que actúan en nuestro coso. Situados en los palcos, el sonido en “Los Califas” es perfecto y con la magnífica interpretación llenan el recinto de alegría, tanto es así que en una de las corridas de este mini ciclo ferial, uno de los toreros al sufrir un desarme de su muleta, la banda automáticamente dejó de tocar y al recuperar la franela indicó a los músicos que siguieran tocando. El hombre se encontraba a gusto toreando entre las notas musicales entremezcladas con los olés del público.

Para que nos cuente algo de esta banda que cada día alcanza mas altas cotas de calidad hablamos con su director José Antonio Vázquez Cañete, que es profesor de música en el Conservatorio de Montoro, Baena, Córdoba, Utrera y Bollullos Par del Condado.

-Cuantos años lleva usted de profesor y de que instrumento?.

-Desde octubre de 2003 soy profesor de trompeta.

-Cuando nace la banda del Cristo del Amor y por qué?

-La banda nace siendo mi padre, Francisco Vázquez Vacas, Hermano Mayor de la Hermandad del Amor y como no tenía acompañamiento musical, pensó en crear una banda para acompañar al paso de la hermandad. Y como lo pensó lo hizo.


-Quien fue su primer director?

- Un músico de gran categoría de Córdoba, Francisco Conde Magán que compuso el pasodoble Coso de Los Califas.

-La banda ha alcanzado una categoría profesional enorme ¿A qué cree que se debe este éxito?

-Indiscutiblemente a la calidad de sus profesionales. Tenga en cuenta que entre los 52 componentes que la integran hay cerca de una veintena de profesores de música y el resto son alumnos de grado superior en el Conservatorio. 

-En que estilo musical se sienten más cómodos…pasodobles, música clásica, zarzuela, etc…

-Nos adaptamos a cualquier tipo de música, lo que nos pidan se monta y se toca

-Quien decide los pasodobles que suenan en Los Califas?

-Los decido yo,  salvo que el torero pida algo diferente, como sucedió con el novillero Marcos Pérez que solicitó la saeta de Juan Manuel Serrat  mientras toreaba de muleta.

-¿Cuántos pasodobles tienen montados listos para ser interpretados?

- Alrededor de cincuenta, tenga en cuenta que además de la plaza de toros acudimos a otros eventos como, por ejemplo, el pregón de la Feria Taurina en el Real Círculo de la Amistad, Romerías. etc... Entonces hay que tener en la recámara material suficiente.

-¿De todos los lugares que actúan donde se encuentran más cómodos?

-En cualquier parte que tocamos. Somos profesionales y estamos cualificados para hacerlo. Cuando salimos de Córdoba nos acogen muy bien en todas partes.

-Volviendo a Los Califas, infinidad de tardes,  merecen ustedes dar una vuelta al ruedo por la calidad y categoría de sus interpretaciones ¿Percibe usted esa aceptación por parte del público y los propios toreros?.

-Cuando salimos de la plaza, la gente nos felicita y nos llenan de parabienes. Eso te hace subir la autoestima y la moral porque reconocen que lo hacemos bien.

-Donde le gustaría actuar que aún no lo hayan hecho?

-Nos encantaría poder hacerlo en la Real Maestranza de Sevilla y en las Ventas de Madrid. Sería un punto.

-Qué lugar ocupa Córdoba en el área musical?

 -A nivel de conservatorio muy alto y a nivel de Bandas está alcanzando una categoría sin parangón ya que todos los pueblos tienen su propia banda y todas son buenísimas. Me da alegría y me satisface oír la calidad de las bandas de la provincia.

Me muevo por la provincia y doy fe de lo que Ud. dice. En calidad de bandas nos ganan en pocos sitios.

Pues nada más. Le reitero mi más sincera felicitación por su excelente música y su forma extraordinaria de interpretarla. Da gusto escucharlos. Podemos decir con orgullo que Los Califas cuenta con una de las mejores bandas de música de Andalucía. Una banda de Puerta Grande. Enhorabuena.




jueves, 23 de mayo de 2024

 

HOY SE CUMPLEN 40 AÑOS DE LA ALTERNATIVA DEL MATADOR DE TOROS CORDOBÉS FERMÍN VIOQUE

ESA TARDE CONQUISTÓ EL TROFEO MUNICIPAL MANOLETE Y EL DE LA MEJOR ESTOCADA 

Ladislao Rodríguez Galán                                      fotos: Ladis 

La tarde del 24 de mayo de 1984 José Cubero “Yiyo”, en presencia de Vicente Ruiz “El Soro” hace doctor en tauromaquia al diestro Cordobés Fermín Vioque Ruiz (Dos Torres, 12-2-1961), en la plaza de toros de “Los Califas”. El toro de la alternativa atendía por ”Jareto”, estaba marcado con el nº 18 y  en la báscula dio un  peso de 533 kilos. 

A este ejemplar de ”Los Guateles”, tras magnífica faena y estocada hasta las cintas, le cortó las dos orejas y al sexto, de la ganadería del Marqués de Domecq, le cortó una oreja. Fermín banderilleó a sus dos astados, al segundo en compañía de “El Soro”. Por esta actuación consiguió el preciado Trofeo Municipal “Manolete” y el Trofeo Mariano Benlliure a la Mejor estocada de la Peña Taurina Ciudad Jardín. La de Vioque fue la sexta alternativa que se otorgaba en Los Califas.

IMÁGENES DE LA  LIDIA DEL TORO DEL DOCTORADO 







Confirma en Madrid el 15 de agosto del mismo año siendo el padrino Luis Miguel Campano y testigo Vicente Yestera. Se lidiaron cuatro astados de la vacada del Conde de Mayalde y los dos restantes de Fernández Palacios. Fermín confirma con el segundo de la tarde de nombre “Buzonero”, marcado con el nº 5 y de 476 kilos de peso, consiguiendo dar una vuelta al ruedo al finiquitarlo.

Se da la curiosa circunstancia de que tanto Fermín como Luis Miguel Campano habían tomado la alternativa el mismo día y a la misma hora en plazas diferentes. Así que hubo de realizarse un sorteo para determinar quien era más antiguo. Vioque salió favorecido y lidió el quinto de la tarde.

Fermín Vioque se despidió del toreo en la plaza de Pozoblanco el día 28 de septiembre de 1994, diez años después de tomar la alternativa, cortando tres orejas y saliendo a hombros por la puerta grande. 

Esa tarde, con toros de Ramón Sánchez, estuvo acompañado en el cartel por  Jesús Janeiro “Jesulín de Ubrique” y Miguel Báez "Litri".

Digno adiós para el valiente y honrado torero serrano que se entregaba todas las tardes, pues tenía una enorme responsabilidad y respeto al público.

Vioque culminó felizmente una carrera llena de obstáculos y con nueve cornadas en su cuerpo. La más grave la sufrida en Madrid el 8 de septiembre de 1980. Fermín toreó en ruedos de España, Francia, Portugal e Hispanoamérica y aunque se fue del toreo  nunca se desvinculó de la Fiesta pues se hizo empresario y llegó a poseer seis plazas portátiles que paseó por toda España y Francia (En Burdeos fue la primera vez que se montaba una plaza), dando infinidad de espectáculos.

FERMÍN VIOQUE RUIZ

Nacido en la localidad de Dos Torres (Córdoba), bien pronto sus padres se desplazan a Palma de Mallorca.  En su estancia en la isla conoce a Manuel Benítez “El Cordobés” y se encandila con el mundo del toro. Con la moto de su padre, asisten a cuantos festejos y fiestas taurinas se dan por la zona. Allí consigue torear por primera vez, con 13 años en una fiesta. Vuelven a Córdoba cuando tiene 15 años. Se apunta a la Escuela Taurina, que dirige Rafael Blancas. Evoluciona muy positivamente y la Escuela lo presenta en público en Los Califas (11-11-1978) acompañado en el cartel por, los también alumnos, Antonio Tejero y Antonio Romero, con ganado de Torrestrella. 

Se presenta con caballos en Córdoba (11-5-1980) en un cartel compuesto por la novillera Maribel Atienzar y Antonio Tejero con ganado de Blanca Belmonte. Esa tarde Fermín recibe el bautizo de sangre al banderillear, pues resulta herido en el muslo izquierdo, con carácter reservado.

Fermín toreó varias veces en Madrid consiguiendo gozar de un acreditado cartel.

Su carrera taurina fue breve pero aprovechó para hacerse de un nombre en el mundo del toro. Hoy vive felizmente en su finca a los pies de Sierra Morena, con su esposa y tres hijos, donde posee una punta de ganado bravo. Y como el dice” en el mundo del toro o se está en figura o se va uno dignamente. Lo que no se puede es estar dando tumbos. Y tenemos que reconocer que todo el mundo no ha nacido con la estrella del éxito”.