PABLO MATA ES UN NUEVO VALOR TAURINO CORDOBÉS CON LAS IDEAS CLARAS Y ANSIAS DE TRIUNFO
EL JOVEN TORERO DE LA CARLOTA ESTÁ
ENTRENANDOSE EN VARIAS GANADERIAS DE CARA A SU PARTICIPACIÓN EN LAS NOVILLADAS
DE LAS ESCUELAS TAURINAS ANDALUZAS
Ladislao Rodríguez Galán fotos: Ladis
La fiesta de los toros en nuestra ciudad y provincia cuenta con un puñado de nuevos valores que hacen pensar positivamente en su futuro. Son muchos los jóvenes que anhelan vestir de luces para debutar ante el público. Uno de estos ilusionados aspirantes es Pablo Mata, un carloteño que sueña con ser torero. Su afición le viene desde su más tierna infancia ya que su abuelo Pablo, prestigioso aficionado, le comenzó a relacionar con el mundo taurino y le inculcó la pasión por la Fiesta más hermosa del mundo.
El chico, que dio su primer muletazo a una res el día
de su primera comunión, pertenece a la Escuela Taurina de Écija (que tan
acertadamente dirige el matador de toros “El Ciento”) y a ella asiste dos días
a la semana formándose en el dominio de
las telas y en perfeccionar la técnica que atesora, que es mucha y buena.
Una de sus jornadas de entrenamiento ha consistido en torear un eral en la ganadería de Antonio Doblas, cuyas reses pastan en la finca “Los Arenales” (término municipal de Hornachuelos).
Allí nos trasladamos, junto al director de la Escuela de Écija y varios alumnos compañeros, un puñado de aficionados de La Carlota y Córdoba para disfrutar de la que se auguraba una buena tarde torera.
Y vaya si acertamos. Pablo, ante un eral fuerte y noble, estuvo sensacional desde que se abrió con el capote. El chico, alumno aventajado, supo sacarle al novillote, que no se picó, todo lo que tenía dentro, que era mucho y bueno.
Con ambas manos le instrumentó series
largas y candenciosas, gustándose el torero y dejando constancia de su técnica
depurada. Pablo, al que hemos visto en
varias ocasiones, está más cuajado y más asentado, ha evolucionado a mejor y a poco
que la suerte le acompañe va a ser un
torero a tener muy en cuenta.
Aún es pronto para vaticinar un futuro pero cuando hay cualidades y sentimiento en lo que se hace, el horizonte aparece mucho más despejado.
La realidad es que cuando se dio por
terminado el entrenamiento todo eran felicitaciones para el chaval mientras el
abuelo, muy satisfecho y encantado con lo realizado por su nieto, estaba
rebosante de felicidad.
Testigo de esta magnífica tarde fue el matador de toros Vicente Barrera que anda por estas tierras preparándose para torear un festival a beneficio de los damnificados por la DANA, el próximo mes de mayo en Valencia.
Enhorabuena al joven torero por su progreso y al abuelo Pablo que desde siempre supo ver las cualidades que atesora su nieto para enfrascarse en esta difícil profesión.
LA CÁMARA ESTABA ALLÍ
Magnífico artículo. Enhorabuena
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