domingo, 30 de mayo de 2021

 

XXIII CICLO DE BECERRADAS

ÉXITO ARTÍSTICO Y DE PÚBLICO EN LA TERCERA BECERRADA DE PROMOCIÓN EN ÚBEDA

SIETE OREJAS Y UN RABO BALANCE DE UN FESTEJO MUY ENTRETENIDO

Plaza: Úbeda (Jaén). Temperatura de 34 grados. Casi lleno en sombra y algunos valientes en sol.

Ganado: Añojos de Ruiz Palomares de extraordinaria presencia y de buen juego en general. Destacaron los lidiados en cuarto lugar, que fue premiado con la vuelta al ruedo, y el quinto aplaudido en el arrastre. Los más complicadillos primero y segundo.

Rafael Fandila: Vuelta al ruedo, tras aviso..

Andrés Membrives: Oreja.

Carlos Hernández: Oreja.

Ángel Delgado: Dos Orejas y rabo.

Pedrito Aparicio: Dos orejas, tras aviso.

Dennis Martín: Oreja, tras aviso.

Incidencias: Al término del paseíllo se guardó un minuto de silencio por las víctimas del Covid-19 y posteriormente se interpretó el Himno Nacional. Se siguieron todas las normas de seguridad.

Ladislao Rodríguez Galán                                    fotos: Ladis

La histórica plaza de toros de Úbeda (donde tomara la alternativa en 1865 Rafael Molina Sánchez "Lagartijo", I Califa del Toreo) presentaba un aspecto extraordinario  para presenciar la tercera becerrada de selección en clase práctica de los festejos de promoción de nuevos valores de las Escuelas Taurinas Andaluzas dentro del XXIII Ciclo de Becerradas.

Mucho ambiente y sobre todo bastante gente joven en los tendidos y mucha pasión en apoyo de los seis chavales que se jugaban pasar a la siguiente fase.

RAFAEL FANDILA


Abrió plaza Rafael Fandila ( de la Escuela Taurina "Frascuelo" de Granada) que recibió a su oponente con la rodilla genuflexa en unos lances muy ajustados para luego incorporarse y rematar con una larga, también de rodillas, en medio del ruedo. De igual manera (rodilla en tierra) comenzó su faena de muleta, iniciada al hilo de las tablas y continuada hasta el centro del anillo donde el becerro se mostró más áspero y violento al remate de los pases. Con todo y eso le tenemos apuntados algunos naturales y redondos de bella factura. Mató de media y tras petición, que el presidente consideró  insuficiente, dio una aclamada vuelta al ruedo.

ANDRÉS MEMBRIVES



Andrés Membrives, de la Escuela Taurina del Círculo Taurino de Córdoba, manejó muy requetebién el capote en un ramillete de ajustadas verónicas muy aplaudidas por el respetable. Muleta en mano, se ganó a ley el trofeo conseguido, tras una faena variada y lucida donde predominaron los naturales con la figura erguida llevando al animal cosido a los vuelos de la franela. Mató de media estocada y se le premió con una oreja.

CARLOS HERNÁNDEZ


Carlos Hernández, de la Escuela Taurina de el Puerto de Santa María, estuvo aseado con el capote y con la muleta realizó una faena con altibajos, en una labor muy trabajada y variada donde destacaron algunos naturales y redondos que calaron en el público por su torería. Mató de media estocada y paseó feliz una oreja.

ÁNGEL DELGADO


El cuarto añojo de la tarde fue un animal bravo y noble de una gran categoría. Enfrente tuvo a Ángel Delgado , de la Escuela Taurina de Úbeda, que lo entendió y se acopló con él desde el principio, en unas verónicas de recibo de mucho calado hasta plantarse en medio del ruedo para culminar con una media de cartel. La plaza se venía abajo. La buena sintonía continuó con la muleta, desde sus inicios, con unos doblones muy toreros y de mucho sabor. Y allí mismo, en el tercio, le enjaretó una faena de muchos quilates, llena de torería y empaque, donde el temple y el buen gusto fue su sello de calidad. Muy sobrado el chaval, se divirtió toreando, y lo principal, divirtió al respetable que se lo agradecía jaleándolo hasta la extenuación. Un pinchazo arriba precedió a una estocada y las dos orejas y el rabo fueron a sus manos entre el delirio general. Al animal se le premió con una ovacionada vuelta al ruedo. Bien por la sensibilidad del palco que supo reconocer la bravura y nobleza del animal.

PEDRITO APARICIO


Todavía nos relamíamos del buen momento vivido cuando salta al ruedo el quinto de la tarde, otro buen ejemplar, y lo recoge con el capote Pedrito Aparicio, de la Escuela Cultural de Tauromaquia de Baeza, igualmente alumno aventajado, que nos hizo pasar otro de los buenos momentos de la tarde. Y es que este chaval también está sobrado y cuenta a favor con ese toque especial que le hace diferente y transmite todo lo que hace al público que se siente identificado con la personalidad que imprime a su toreo. Pinturero, valiente y artista Aparicio se metió al público en el bolsillo durante toda su actuación, gracias a su disposición, técnica y la calidad de su labor. Banderilleó con muchísima decisión. Con la muleta encendió la plaza con su toreo limpio y  estético, marcado por el temple. Mató de dos pinchazos arriba y media estocada y el palco se vio obligado a conceder dos orejas pedidas con mucha fuerza por el respetable. El becerro fue aplaudido en el arrastre.

DENNIS MARTÍN



La tarde, que marchaba aceptable, con la actuación de estos dos chavales se vino arriba de manera impresionante y por eso cuando saltó al ruedo el sexto de la tarde ( llevábamos ya casi dos horas y media de festejo) nadie se movía de sus asientos. Este animal correspondió a Dennis Martín, de la Escuela Municipal Taurina de Almería que lo recibió con una larga cambiada de rodillas y después, ya erguido, manejó muy bien los brazos en las verónicas de recibo. Banderilleó con gracia y precisión y eso fue antesala de una labor con la muleta, comenzada con doblones muy toreros, en donde destacaron las series por ambas manos llenas de torería y sabor. Mató de media estocada y se le premió con una oreja.

Hay que tener en cuenta que estas becerradas de promoción, para muchos de los participantes, supone su debut ante el público y eso condiciona a los chavales que quieren hacerlo todo para agradar, no solo al público que siempre esta receptivo con la labor que desarrollan, sino también para  el jurado que les ha de puntuar. Por eso hay que disculparles.

En estos festejos de promoción se demuestra que la labor que realizan las Escuelas Taurinas de Andalucía es de muchísima importancia porque de estos grupos de alumnos saldrá la nueva generación de toreros que deben incorporarse a los escalafones para que se produzca el necesario e imprescindible relevo y la Fiesta siga adelante.

 NOTAS AL MARGEN

La becerrada fue presidida por Antonio Gámez Lamarca asesorado artísticamente por Francisco de la Blanca.

Bregó magníficamente bien, toda la tarde, en una labor soberbia el director de lidia Juan Rojas. Su capote era un pincel que dibujaba en el viento la trayectoria a seguir por el becerro.

El festejo fue amenizado por la Agrupación Musical Ubetense.

 LA CÁMARA ESTABA ALLÍ



VOLTERETAS






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